sábado, 31 de enero de 2015

Papá, soy de los Celtics



Normalmente uno elige sus aficiones en función del entorno o personas que le rodean, ¿no?

La familia siempre ha jugado un papel importante en esto.

Nací en Sevilla. Mi padre es un bético acérrimo. Al poco de nacer yo fue a Madrid a ver como su Betis ganaba la I Copa del Rey, en 1977. En el mismo año es padre y su equipo gana un título. Imaginaros.

Tengo fotos con poco más de un año con la equipación verdiblanca en alguna peña bética rodeado de jugadores de la época. Y debo reconocer que ver en persona a Jose Ramón Esnaola (mítico portero) me impresionó con unos 6-7 años.

Lo normal es que me encantase el fútbol entonces. Que fuera hermano de la Hermandad del Cachorro (en la que llegué a procesionar como nazareno) o que fuera todos los años al Rocio. Vaya usted a saber.

Pero creo, y hoy puedo afirmarlo, que pronto me di cuenta que seguir los dictámenes de la mayoría no iba conmigo.

Quizás los comics fueron el primer aviso. Disfrutar de horas leyendo y pisando la calle menos que el resto de mis amigo. Otro día os contaré eso.
Vamos al baloncesto.

No me gusta el fútbol. Era obvio. Ni mejor ni peor equipo. Me aburría.
Creo que vería mi primer partido de basket en el 86. Hacia poco que España había conseguido la medalla de plata en Los Ángeles '84 y los Epi, Fernando Martín y Corbalán tenían cierta presencia en la tele.

Mientras el resto disfrutaba con los Madrid-Barça de fútbol yo veía los de basket. Aunque me caían mejor Joventut de Badalona y el Estudiantes. Quizás hasta en eso no quería caer en la herencia futbolera.

Comienzo a comprar revistas de basket como Gigantes y Basket16 (esta última me la regalaba un vecino que trabajaba en Diario16). Y Cerca de las Estrellas los viernes por la noche, con Ramón Trecet y Esteban Gómez, para ir conociendo poco a poco la NBA.

Entonces nos situamos a comienzos de 1988. Mi primo Javi ya era forofo de basket. Tenía un par de años más que yo y grababa los partidos de la NBA que retransmitía el programa de Trecet.
En uno de esos domingos en los que iba a Triana a visitar a mi abuela (y al final terminaba en su casa) me puso la grabación del AllStar de ese año.
Yo había leído ya sobre el evento en mis revistas pero los horarios erán complicados para un crío de 11 años.

Así que allí estaba dispuesto a ver a Michael Jordan y Dominique Wilkins en un duelo mítico a los mates. Mi primo Javi era muy de Wilkins y estaba indignado con la victoria final de Jordan.
"Y ahora vamos a ver el concurso de triples". Venga.

Joder, sale el Larry Bird ese. Dicen que es de los mejores. Un tío blanco entre una gran mayoría de negros.
Y allí que empieza el tío a enchufar triple tras triple. Y sin quitarse la chaqueta de calentar!!!
Y al final levanta el dedo en señal de victoria antes que el último balón entre y gane el concurso.

Bienvenido a mi vida, Mr. Bird.


Ya no había vuelta atrás. Había que empezar a trasnochar para ver Cerca de las Estrellas y los CELTICS desde luego que eran uno de los equipos a seguir.

En ese verano del 88 es precisamente el equipo de Boston el que visita España, más concretamente durante el II Open McDonalds. El primero que se celebra en continente europeo, lo que convertía a los CELTICS en el primer equipo NBA en pisar Europa.

A pesar de la distancia lo viví con mucha intensidad. Primero frente a la gran selección yugoslava y después frente al Real Madrid de Fernando Martín, Petrovic, Biriukov o Johny Rodgers.
Ambos partidos no defraudaron y terminaron por convertirme a la causa verde.
No eran los mas atléticos ni los más estéticos pero el sentimiento de EQUIPO era tremendo. Nunca he sido (ni seré) amigo del individualismo.

Recuerdo con especial cariño el Gigantes del Basket que resumía aquel evento. Con fotos de los jugadores comiendo en el McDonalds ante la mirada atónita del público.


Durante los siguientes años disfrutaba cada vez más de los partido e incluso hacia mis pinitos jugando en las pocas canastas que había en el barrio.


Una de mis primeras lecturas de la época


Todo siguió igual hasta poco después de 1992 y las olimpiadas. Tras jugar en Barcelona Larry Bird decide retirarse y en 1995 Canal Plus se hace con los derechos de emisión de la NBA. Duro golpe para mi, ya que en mi casa no podíamos costear el pago de ese canal.

Toca retirarse al basket europeo. Aunque ya no con la misma pasión. El Rock aparece como elemento importante de mi tiempo libre. El basket pasa a un segundo plano.

Ni viví los anillos de Jordan, más allá de las noticias que emitian las demás cadenas ni el basket USA hasta bien entrada la década del 2000. Internet aparece por casa y poco a poco nos vamos poniendo al día de la actualidad del basket. Se ve que durante ese tiempo a los celtics les pasó algo parecido, lejos de los focos que los encumbraron.

Y nos plantamos en 2008. Final de la NBA Celtics vs Lakers. Que Pau Gasol juegue en los amarillos hace que todos los medios del pais se vuelquen con el primer español que va a jugar una final. Noticias en los telediarios, entrevistas, etc. Yo voy con mi equipo de siempre pero la sensación de soledad es tremenda.

El primer partido lo retransmite Cuatro, en abierto. De lujo. Yo ya vivo en mi actual piso y mi hija pequeña tiene un año y medio. Furtivo me escapo para ver el partido que empieza a las 3 de la madrugada. 

El resultado no puede ser mejor. Los celtics se llevan la primera victoria con un Paul Pierce resucitado tras amago de lesión llevando en volandas a su equipo.

El resto de partidos los tuve que escuchar por la radio (aún no sabía de la existencia de los partidos en streaming en la red), soportando a los comentaristas totalmente parciales a favor de Lakers. Allí estaba viviendo yo solo un título del equipo de mi infancia casi 20 años después de comenzar a seguirlos.

Ya para la siguiente temporada estamos mejor conectados. Comienzo a entrar en foros donde compruebo que, lejos de ser minoría, los seguidores de la franquicia de Boston son muchos, y buenos.

Las temporadas 2009 y 2010 terminan con sabor agridulce pero se cae con orgullo, no cabe otra. Pocos equipos pueden caer con orgullo y con tu público levantado aplaudiendo.

A medida que va pasando el tiempo tengo cada vez más curiosidad por saber del origen de la franquicia. Antes de los Celtics de los '80 hay más gloria si cabe con los Russell, Cousy, Havlicek, Cowens, etc. Es como un pozo sin fondo. Disfrutar de 4 décadas de grandes partidos históricos es un gustazo.

En 2011 desembarco en twitter y ahí es ya el acabose. El círculo de amistades es cada vez mayor. Y más cercano también.

CelticsSevilla surge de la reunión a través de twitter de 5 sevillanos, a los que más tarde se sumarían otros 2. Gracias por todo a Dani, Javi, Manu, Josean, Quique y Mendi. Brotherhood.


Primera reunión de #CelticsSevilla


Primer partido que vivimos juntos (con Migue Quintanilla y
 el amigo Diego de Special Guest, jaja).

Y poco a poco el círculo crece. #CelticsEspaña ya no es sólo un grupos de amigos hablando de basket, es una segunda familia.

La quedada de 2013 en Madrid me lleva a conocer a grandes amigos de Twitter. Sois tantos que no quiero olvidarme de ninguno, pero todos sabeis quienes sois.


II CelticsCon (Madrid 2013)

Y para rematar organizamos la tercera edición en Sevilla. Tremenda responsabilidad organizar junto a mis compis el evento, pero creo que todo el mundo se fue contento.


III CelticsCon (Sevilla 2014)


Si todo va bien en octubre de este 2015 nos volveremos a ver en Madrid, pero esta vez para ver jugar a nuestro equipo un amistoso en Madrid.

Sería una bonita forma de cerrar un círculo que también comenzó con otro partido de los Celtics en Madrid. Pero esta vez no estaré solo. 

Lo mejor está por venir.

UBUNTU



El techo del TD Garden (Foto by Maquina de Huesos)



Mi rinconcillo Celtics particular



Cromo con trozo de camiseta de Larry Bird



Cromos de #CelticsEspaña



Cromo firmado por Rajon Rondo




Un poco de literatura



Página del Boston Globe en homenaje a Pierce y Garnett



El video imprescindible


Más cromos



3 leyendas verdes en el armario